Vivir en la calle, no es una elección #QueNoTeEngañen
 
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miércoles, 7 de noviembre de 2018 - Vivir en la calle, no es una elección #QueNoTeEngañen

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¿Alguna vez has escuchado comentarios o frases como éstos acerca de las personas que viven en la calle, en situación extrema de pobreza y exclusión?

“La gente pobre no quiere trabajar” 

“Las personas que viven en la calle son drogadictos y alcohólicos” 

“Las personas pobres sólo quieren aprovecharse de los impuestos

y vivir de las rentas de la administración” 

“Son unos vagos que prefieren vivir de la caridad antes de buscar un trabajo”


Hace un año, Cáritas Española constataba que alrededor de 40.000 personas en España viven sin hogar, lo que se denomina la situación más extrema de pobreza y exclusión social. Llegar a este punto no es una circunstancia muy alejada de la realidad. En la actualidad, 1 de cada 5 personas, es decir, el 21,6% de la población, se encuentra en riesgo de pobreza y exclusión social según la última Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) publicada en 2018 por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y de ahí, a caer a una situación aún muy desfavorecida sólo se distancia de un pequeño margen.

Pero ¿cómo acaba una persona viviendo en la calle?


Su situación se ha ido deteriorando con el tiempo. Normalmente tiene que ver con la suma de muchas causas y en cómo se han ido gestionando. 
Algunas dependen de la propia persona, pero otras tienen que ver con la sociedad en que vivimos: el paro, el precio de la vivienda, los desahucios, los movimientos migratorios, la rigidez de los servicios sociales y de los mecanismos de ayuda, un divorcio, la muerte de un ser querido, la formación, la salud y un largo etcétera de posibles razones. De ahí se desprende que, tanto tú como yo, podríamos caer en esa situación parecida sin buscarla.

Y ¿cuál es el perfil de esta población?

La Asociación Realidades, entidad miembro de EAPN Madrid y experta en el trabajo con este colectivo, los define como personas que:

  • No pueden acceder o conservar un alojamiento adecuado y permanente, ya sea por falta de recursos o por dificultades personales o sociales.
  • Han sufrido un número de sucesos traumáticos en un espacio de tiempo tan corto, que han destruido su capacidad de respuesta y superación.
  • Han vivido una de las manifestaciones más desgarradoras de la exclusión social: el sinhogarismo.
  • Traen cada uno una historia, pero la de todas son diferentes, a veces, muy alejadas de los estereotipos de alcoholismo, la drogadicción, violencia y dependencia exclusiva de las ayudas públicas.

De acuerdo al perfil de las personas sin hogar que han sido acogidas en centros de alojamiento en España, el Instituto Nacional de Estadística (INE) destaca que el 50,1% de los 691 centros que ofrecieron alojamiento en 2016 declaró estar orientado prioritariamente hacia alguna situación específica: el 34,7% atendían específicamente a situaciones de inmigración y protección interna, el 19,5% a adicción al alcohol, el 19,2% a adicción a drogas, el 18,8% a mujeres víctimas de violencia de género y el 17,7% a situaciones de trastorno mental. De aquí se desprende que la causa y la procedencia de las personas sin hogar puede ser muy variada.

¿Cuáles son los estereotipos que hay sobre las personas sin hogar? #QueNoTeEngañen

La Asociación Realidades también documenta la realidad con cifras para romper algunos mitos que suelen estar vivos en nuestra sociedad:

  • ¿Son alcohólicas? El 30% de las personas sin hogar no consume alcohol y nunca ha consumido drogas.
  • ¿No tienen familia? El 72,3% de ellos ha vivido en una familia propia.
  • ¿Son personas sin formación? El 13% tiene estudios universitarios. El 63,9% ha terminado la educación secundaria.
  • ¿No han trabajado nunca? El 11,8% de las personas sin hogar trabaja. Un 27,3% sobrevive con pequeños trabajos o venta de objetos. Entre los desempleados, la mitad busca trabajo.
  • ¿Tienen miedo? Un 41,9% han sufrido amenazas o han sido insultadas, el 40,3% ha sufrido robos, 3,5% ha sufrido agresiones sexuales y el 47,6% ha sido denunciado o detenido alguna vez.

Las personas que sufren situaciones de extrema pobreza y exclusión social se ven afectadas de forma desproporcionada por numerosas violaciones de los derechos humanos.
Según numerosas ONG que trabajan apoyando a este colectivo:

  • Ninguna persona sin hogar ha manifestado su deseo de vivir en la calle.
  • Han perdido la confianza en las personas: si estás en la calle es porque nadie te ha sabido ayudar ni tú has sabido pedir ayuda.
  • Han perdido mucho, incluida su dignidad.

Por ello, desde EAPN Madrid queremos combatir los prejuicios a través de la campaña de información #QueNoTeEngañen y seguir trabajando para devolver o resarcir los derechos a las personas que han vivido situaciones de extrema vulnerabilidad y que son igualmente sujetos de derechos y merecedoras de respeto igual que el conjunto de la ciudadanía.

Actívate

Si quieres ayudarnos a derivar estereotipos sobre la pobreza y la exclusión social con alguna historia real, cuéntanos alguna utilizando la etiqueta #QueNoTeEngañen